VISITA EXTRAORDINARIA | Hermanas Formacionistas.

Gracias por abrir de par en par las puertas de la que es la casa de los tesoros más valiosos de nuestra sociedad: nuestros mayores.

Esta mañana ha sido un día en la que la fe no se explica, se siente. Hoy, nuestra Hermandad ha tendido puentes de ternura entre la devoción de las residentes, y los que dedican su vida a cuidarlas. La celebración de la Santa Misa ha sido el corazón del encuentro. Con la Virgen presidiendo el altar, cada oración y cada canto nos han llenado de una fuerza interior increíble. Ha sido una eucaristía de acción de gracias: por sus vidas y por el regalo de poder compartir este altar improvisado con ellas.

Hoy la emoción contenida al mirar a la Virgen a los ojos, y los abrazos de esos que reconfortan el espíritu nos han llenado el corazón. En esa mirada limpia, se reflejaban peticiones, alegrías y penas.
​Gracias a las Hermanas Formacionistas por abrirnos las puertas de su casa, a cada una de las residentes por sus vidas, por sus historias, por sus manos gastadas de tanto amor, y a sus cuidadoras, por recordarnos el significado de la palabra «servicio».

Nuestras mayores no solo han recibido a la Virgen, la han arropado con su cariño. Hemos vivido el encuentro de la Madre del Cielo con tantas madres de la tierra que lo han dado todo.

La Virgen ha regresado a su Santuario. Desde allí Ella continuará cuidándoos con la misma ternura con la que hoy la habéis recibido.

Os damos las gracias de corazón por este día inolvidable. Que Ella os colme de sus bendiciones siempre. La Hermandad agradece a todos los devotos, a las hermandades y cofradías, y a los costaleros el acompañamiento en estas salidas extraordinarias. Vosotros habéis dado sentido a la Misión de la Coronada en este año de celebración del LXXV aniversario de su Coronación.

GRACIAS

28-06-2026

Deja un comentario