En la octava de la Asunción de la Virgen al Cielo, celebramos la Coronación Celestial de María, como Reina de Cielo. El papa Pio XII, tras definir el dogma mariano de la Asunción, cuatro años más tarde establece a María Coronada como Reina y Señora del Cielo y de la tierra. Ella es Madre de Cristo y mediadora de todas las gracias, y recibe de su Hijo la faceta de ser Reina Soberana.
Esta festividad cobra una gran importancia para nuestra hermandad, no solo por la referencia a la advocación de nuestra titular, sino por la vinculación que existe con el Santo Padre, Pío XII; pontífice que aprobó la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Coronada en 1951.
Hoy, con mayor motivo, invitamos al rezo del Ángelus y del Santo Rosario, en el cual se contiene esta festividad como uno de sus misterios y en las letanías de Nuestra Señora.
